Shopify en sí es muy fiable. Las partes que dependen de ti, el dominio personalizado, el DNS, las apps y el código del tema, son donde empiezan los problemas.
Monitoriza el escaparate con una palabra clave
Comprueba la página de inicio y una página de producto destacado buscando una frase como Añadir al carrito. Un tema o una app rotos pueden devolver 200 con una página vacía.
Monitoriza DNS y SSL
Los registros A y CNAME de tu dominio personalizado y la caducidad del certificado son los culpables habituales tras un cambio de dominio o de DNS.
Vigila el tiempo de respuesta
Las apps que inyectan scripts ralentizan la tienda. Un umbral de tiempo de respuesta te muestra cuándo una nueva app empeoró las cosas.
Informa a tus clientes
Una página de estado en status.yourshop.com responde a la pregunta de si está caído antes de que los clientes te escriban.